domingo, 5 de diciembre de 2010

Sobre prepotencias y chulerías

Menudos últimos tiempos que llevamos. Desde que Mou llegó a Madrid, junto con todo lo sembrado el año pasado por Cristiano Ronaldo y sus detractores, los ataques al Real Madrid se han convertido en tarea obligada todas las semanas. Es cierto que Mourinho con sus declaraciones no hace amigos, pero salvo la obviedad de que Preciado sacó a los suplentes contra el Barça, no se ha dirigido de manera insultante contra nadie.
Luego está el capítulo de los gestos de Cristiano. El otro día cuando Mou recordaba las palabras de su abuela, en las que le decía "si te tienen envidia, tienes que estar contento", dije, cuanta razón tenía la mujer. Cristiano es como es. Que tiene chulería en la sangre puede ser cierto, pero de ahí a que sea el blanco de insultos y de macabros deseos de los rivales, me parece un tanto vergonzoso.

Esta última semana, los Pandiani, Albelda, periódicos valencianos (como Superdeporte) y la pasada, con unos cuántos entrenadores, he notado que se ha abierto la veda contra el Real Madrid. Un club que ha sido respetado siempre, pero que desde la llegada de Cristiano y Mou, se ha transformado en el blanco de los insultos y descalificaciones. Gustaran más o menos las personas que formen parte de este club, pero pienso, que desde todas partes, hay que hacer un ejercicio de reflexión para darnos cuenta de lo que está pasando.

En relación a este tema, existe un señor en un país situado en una esquinita de España al cual parece que se le permite decir lo que el quiera. Conociendo la situación del tráfico aéreo de estos días, desafió a la lógica queriendo viajar la misma mañana del partido y en avión. El resto de equipos que se tenían que desplazar ya habían emprendido sus viajes hacía unas cuantas horas para evitar esos problemas, pero el señor Guardiola decidió esperar. Ni sé, ni sabré lo que ocurrió en las conversaciones con la RFEF y la LFP, pero lo que está claro es que con Osasuna no se había contado. Sin entrar en ésto, lo que queda claro es que hubo una falta de previsión increíble ayer en Barcelona, y creo que tienen que dar gracias de la espera del Osasuna para empezar el partido, pero no fue así. 

El señor Guardiola, pese a ganar 0-3, salió enfadado a rueda de prensa, y comenzó su particular esperpento. No dejó títere con cabeza, y criticó a diestro y siniestro al Gobiernos, Federación y hasta a la Policía. Simplemente, y en mi opinión, le faltó gritar una cosa: "¡La culpa es de España. Visca Catalunya lliure!". Ah y se me olvidaba, si llega a estar Laporta aún en el Barça, les paga 100.000€ a los controladores pertinentes para que el Barça viaje a Pamplona.

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