Después de las últimas goleadas frente al Depor en casa y en La Rosaleda frente al Málaga, el Real Madrid volvía a casa para jugar con el Racing. Mourinho ya ha encontrado su equipo, pero no quiere decir que haya encontrado a once hombres (que sí que lo ha hecho), sino que tiene a otros 3 o 4 jugadores que sabe que no le van a defraudar en esos momentos de necesidad. Un gran gesto del técnico portugués es el elogiar continuamente a Álvaro Arbeloa. No es un crack, estamos todos de acuerdo, pero está cumpliendo al 100% con sus cometidos cuando se le necesita, llegando a hacer olvidar incluso a Sergio Ramos en estos días de ausencia.
Se volvió a cumplir con nota y el Real goleaba por 6-1 a los de Santander. En el minuto 20 el Madrid ya había sentenciado con goles de Higuaín y Cristiano, que a la postre, conseguiría su primer cuartete.
Después de ello, Mou decidió no tirar la Copa en Murcia como años atrás (a pesar del empate a 0), y aunque dio vacaciones a Xabi, Özil, Carvalho y Marcelo, los demás titulares fueron convocados y acompañaron a los no habituales en el equipo. No fue un juego bonito el desplegado en Murcia. Ni Casillas ni la defensa pasaron ningún apuro. El problema estuvo sobre todo en la linea de creación. Diarrá no está cualificado para ser centrocampista del Real Madrid, y Granero, Canales y Pedro León no fueron capaces de encontrar huecos en la cerradísima defensa pimentonera. Los centrocampistas y Cristiano lo intentabas sobre todo desde fuera del area, pero el portero estuvo muy bien y no se pudo abrir el marcador. Después entrarían Di María, Khedira y el Pipita Higuaín, que sustituía a Benzemá. La apatía del jugador francés empieza a desesperar a la afición. Espera todos los balones al pie y no es capaz ni de tirar un desmarque decente. Es cierto que no estaban ni Özil ni Xabi, pero estaban jugando con un 2ºB, así que eso no es excusa. La actitud del equipo fue buena, faltó clase y calidad, y en el delantero, sigo pensando que sus ganas por hacer algo eran mínimas. Mou se cansó y tras decir que jugaría los 90 minutos, decidió sustituirlo en el 63. Cuando alcanzó la banda el delantero, no cruzó ni la mirada con el técnico luso. Después del partido de ayer, y de decir la semana pasada "ahora sé que para jugar tengo que correr" y no demostrarlo, ¿habrá colmado también la paciencia del sabio Mou?
Ah y por cierto, Mourinho ha conseguido lo que quería, y el más grande de cuales he visto sobre el césped de un estadio - sí hablo del gran Zinedine Zidane - acompañará al equipo desde la cercanía y se dejará de tanto trabajo de despacho. Parece ser que la semana que viene podría viajar a Milán con el equipo. ¡Bravo Zizou!
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